Un buen programa de bioseguridad en las plantas de proceso (Rastros de Pollos) involucra los conceptos de aislamiento físico, control de tráfico de personal, medidas de higiene y control de plagas, infraestructura, trazabilidad y cumplimiento de la cadena de frío.
Las plantas de beneficio en el Rastros de Aves son la parte final de la cadena productiva avícola donde la materia prima: pollo vivo, luego de sacrificarse y procesarse se transforma en carne (la proteína animal actual más económica), para consumo humano. En consecuencia, quienes laboramos en ellas, tenemos la gran responsabilidad de cumplir estrictamente por convicción y no por obligación, todas las normas de bioseguridad establecidas y que a manera de repaso puntualizaremos los aspectos más relevantes que deben ser cumplidos por todas las personas que en ella laboran o permanecen temporalmente (visitas), siendo los dueños, directivos y personal ejecutivo de la empresa los encargados de dar el buen ejemplo siempre.
Como es todos conocido, en los Rastros de Pollos hay varias áreas con distintos niveles de suciedad que van desde el más alto (almacenamiento de pollos vivos), hasta el más limpio secciones de empaque, despiece y deshuese. Por tal motivo, la primera condición básica que debe cumplirse cabalmente, es el ingreso a las mismas debe ser independiente.
El ingreso a la zona donde se colocan los arrumes de jaulas con pollos vivos debe ser totalmente independiente del resto de las áreas, por la existencia de altos niveles de polución (polvo) y materia fecal esparcida por el piso, rica en la patógena bacteria E. coli, salmonella y campylobacter principalmente. Estos microorganismos son lamentablemente famosos por sus grandes efectos negativos especialmente en la población infantil y anciana.
ACCESO
Tener acceso al resto de las secciones demanda pasar primero por un área común de bioseguridad donde el lavado y cepillado de las botas incluyendo las suelas, con abundante agua y jabón sanitizante debe hacerse con sumo cuidado. Pasar un detalle por alto en esta práctica sencilla pero muy importante, disminuirá el Riesgo del ingreso de microorganismos dentro de esta parte de la dotación (calzado y botas) que está en contacto con los pisos de la planta.
*DOCUMENTO DE LA REVISTA INDUSTRIA AVICOLA DICIEMBRE 2009*